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Como afrontar el “NO” de tus hijos

En torno a los 2 años llega la época del NO. Es una fase en la que los pequeños se dan cuenta de que son personas separadas de mamá y papá y pueden tomar sus propias decisiones. Entonces surge la pregunta ¿Como afrontar el “NO” de tus hijos?

Esta es una fase natural y está bien que así sea. Es es el momento de auto afirmación y por otra parte, una época difícil para los padres. Puesto que nos pone a prueba a diario, con rutinas que probablemente antes no suponían problemas y ahora es un NO continuo. Con las comidas, con el baño, con el momento de ir a dormir, con el de cambiar el pañal…

Respirar hondo y pensar que es algo sano para ellos nos ayuda a sobrellevar estos momentos, aunque, como siempre, el cansancio acumulado de los papás hace estragos, ¿verdad? Te propongo:

6 Estrategias claras para afrontar el NO de tus hijos.

Usar 2 opciones.

Cuando hay que hacer algo “obligatoriamente” dar dos opciones. Es decir, lavarse los dientes no es una elección que yo puedo permitir a mi hijo hacer o no, hay que lavarlos porque hay que cuidar la boca. Entonces, puedo darle dos opciones: ¿quieres lavarte tú los dientes o te los lavo yo?

Matizar, en este caso, que al ser pequeños debemos ayudarles nosotros después. Pueden lavárselos ellos y nosotros damos el repaso final para llevar a cabo un buen cepillado.

Otro ejemplo: hay que ir a dormir y en este caso, a menudo, la respuesta es NO. Claro, porque… ¡con lo divertido que es jugar a mis anchas! Pero hay que irse a la cama para descansar bien. Así que podemos dar a elegir entre leer un cuento o cantar una canción.

Distraerlos para evitar el NO.

Mi hijo lleva 10 días pidiendo arroz a todas horas. A veces tengo hecho en la nevera para poder sacarlo cuando lo pide, le gusta frío incluso. Otras veces hago un poquito y tardo poco, pero otras no puedo hacerlo. O simplemente he notado que está estreñido y no le voy a dar más arroz.

Ayer comió arroz y a la cena pidió arroz. Le di un poquito, acompañado de lo que era la cena “de verdad”. Y cuando pidió más con mucho énfasis intenté distraerlo con otro tipo de alimentos que me había parecido que no había tomado mucho a lo largo del día, la fruta.

Le ofrecí un plátano y me contestó “arroz”. Le ofrecí una pera y se enfadó y me contestó arroz. Y finalmente cogí unas frambuesas que le apasionan y coló. Se comió todas las frambuesas que quedaban, feliz cual perdiz. Después en lugar de ofrecerle el plátano de nuevo, corté un trozo y se lo puse en el plato. Y se lo comió. ademas pidió más, y así se comió el plátano entero. Y se le olvidó el arroz.

Podemos argumentar la razón por la que no podemos darle más arroz, que es lo primero que hicimos, pero no siempre lo entiende y si lo entiende, a menudo le da igual, porque él quiere arroz y el resto no le importa.

Adelantate al NO de tus hijos.

Si sabemos que la hora de ir al baño es un problema, es mejor empezar a avisarle antes. Así podemos ir preparando el terreno sin que tenga que ser una imposición porque se nos echa el tiempo encima.

Mejor decirle “nos vamos a ir a bañar, ¿vale?” y si se hace el remolón, esperamos un poco y se lo volvemos a decir. Y poco a poco se prepara emocionalmente y será menos shock el momento de entrar en la bañera.

Negociar, siempre ayuda.

Negociar. Si hay algo que podemos posponer o cambiar de orden, podemos ofrecer alternativas. Si de cena tenemos crema de verduras y tortilla y en principio no hay razones para que sea en ese orden, podemos ofrecerle comer primero la tortilla y después la crema. A veces simplemente con hacerle partícipe de las decisiones se relajan y acceden.

Evitar situaciones difíciles.

Evitar situaciones difíciles. Si sabemos que le gustan mucho las patatas fritas, evitar pasar por esa sección al ir a comprar al supermercado. Porque no pasa nada si queremos comprarlas de vez en cuando.

Pero si tenemos claro que hoy no es el día de patatas fritas, o está cerca la hora de la cena y luego no cenaría. Entonces, mejor evita la tentación. Porque ellos no toleran bien las frustraciones y la paciencia no es algo que tengan muy desarrollado.

Creatividad.

Inventa juegos para todo. Muchas veces comer les puede parecer aburrido. Estar tanto tiempo sentados o simplemente tienen rechazo por algún alimento porque la respuesta es NO, por defecto.

Sin embargo, no es que no le guste o no le apetezca, sino que si se lo planteas de otra forma (y si es divertida, mejor) es probable que cambie de actitud. Mi hijo comía genial, y ahora va por días. Tiene el NO en la boca muy a menudo, pero hemos descubierto un juego para hacer cuando cenamos los 3 juntos.

A nosotros no nos gusta especialmente el tema del “avioncito” y el “una por mamá, otra por papá”. Hace poco estuvo la familia celebrando mi cumple y son todos de vino, así que siempre cae algún brindis. Hemos adaptado el brindis o el chin-chin a la comida. Y nos lo pasamos genial. Hacemos chin-chin con el tenedor que lleva algo pinchado y luego nos lo comemos.

Pero lo hacemos los 3, no es una estrategia de todos contra el peque, es un juego familiar. Lo hacemos entre mi chico y yo, lo hacemos cada uno con el peque y a veces los tres juntos. Dentro de poco introduciremos el “arriba, abajo, al centro y ¡pa’ dentro!”. Es super divertido y después de hacerlo 2 o 3 veces se olvida de que había dicho NO a todo y se lo come y lo disfruta.

 

Con estas estrategias un NO puede convertirse en un “puede que sí” o un SÍ completo, y lo mejor es que respetamos su fase de autoafirmación y la gestionamos sin peleas.

¿Usas habitualmente alguna de ellas? ¿Tienes otras que te funcionan? Cuéntame en los comentarios :)